
Foto: Tracy Barnett
Wirikuta es el territorio sagrado ubicado al oriente de la geografía sagrada Wixárika y es, de acuerdo a la cosmogonía, el lugar donde nació el sol y habita una de las más grandes deidades wixaritari, Tamatsi Kauyumarie. Su existencia es indispensable parece la subsistencia del pueblo wixárika, si Wirikuta no existe, el pueblo desaparecerá.
Adicionalmente, constituye una de las regiones bioculturales más importantes de México debido a su extraordinario valor ecológico y cultural. El territorio ha sido reconocido bajo múltiples categorías de conservación y protección, entre ellas Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA), Reserva Ecológica Natural y Cultural, Sitio de Patrimonio Histórico, Cultural y Zona de Conservación Ecológica del Pueblo Wixárika, además de formar del patrimonio mundial inscrito ante la UNESCO desde julio de 2025.
Por todo ello, desde que nos enteramos de los peligros que amenazaba nuestro territorio por parte de empresas mineras, presentamos demanda de amparo que, luego de 15 años de lucha legal en contra de, por lo menos, 77 concesiones mineras que amenazan el territorio, el Juzgado constitucional otorgó una victoria parcial a nuestro pueblo, la sentencia ordenó la cancelación de solo una parte de las concesiones, es decir, solo las concesiones que están dentro del área natural protegida estatal, permitiendo la vigencia de 20 concesiones en su área de influencia.
Está situación constituye una amenaza muy grave a nuestra cultura, porque la explotación de las concesiones fuera del área natural protegida amenaza la calidad del agua de nuestros manantiales sagrados como San Juan de Matanzas, El Chicle, Mazauhata, Ojo de Agua y La Cañada, los cuales podrían verse afectados por procesos de bombeo, desvío de agua subterránea y contaminación.
Además de estar graves adecuaciones, la actividad minera implica seguir saqueando los acuíferos del territorio sagrado que no solo nos otorgan el agua sagrada que bendice nuestras Comunidades, si no la vida de los habitantes del Altiplano y la flora y fauna del lugar.
Actualmente, seguimos nuestra lucha jurídica, pero debemos permanecer unidos entre pueblos para hacer frente a las amenazas que asechan nuestros territorios, pues ya no solo es la minería sino también la agroindustria que sigue contaminando la flora y fauna y saqueando nuestro bien sagrado, el agua.
Por eso, no debemos aislarnos, debemos mantenernos firmes y unidos para exigir el respeto a nuestra vida y nuestros recursos de vida que se encuentran en nuestros territorios.
ATENTAMENTE
A 10 de octubre de 2026
Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta.
“Wirikuta No se Vende se Ama y se Defiende”
TAMATSI KEKARIPA ME YENIUNE


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